Nacida con plumas de pavo real

El derecho conquistado y la suerte del derecho olvidado

Posteado por: debycalderon en: diciembre 8, 2010

Muchas veces el logro de un derecho es considerado como punto final en la lucha de las reivindicaciones sociales. Quién podría negarlo si claro está que el derecho guarda en su origen la crónica del proceso histórico del que deriva, cuando ciudadanos desesperados en la búsqueda de una sociedad mejor con respeto y calidad de vida, desatan acciones de toda índole logrando que su voz sea escuchada y plasmada en ley, corona de la conquista de este derecho. Y sin duda las leyes evolucionan, buscando lograr resguardar el equilibrio de una sociedad democrática y pacífica.
Pero algo sucede cuando el tiempo pasa. El derecho se asume como algo seguro, se simplifica para su comprensión y uso, relegando para la exclusividad de ciertas parcelas de la sociedad sentirse afectados y deudos de un derecho determinado.
Hace un tiempo, eso sucedió con la libertad de expresión en Venezuela. Salió del ámbito público, en donde todos tenían acceso a sus beneficios y se simplificó al ejercicio laboral de lo que es la libertad de expresión, es decir, su brazo práctico: los medios, los periodistas y todos los profesionales de la comunicación social. Esquivo para el resto de los ciudadanos, la libertad de expresión era un derecho que se daba por garantizado, olvidando fácilmente aquellos atentados históricos de censura y manipulación. Simplemente era y estaba para todos todo el tiempo, y se hizo invisible.
Utilizando la figura de la dicotomía como herramienta de análisis, cuando el balance entre la democracia y la tiranía se pierde, y la democracia se ve amenazada en su forma y en su estructura, es la libertad de expresión el primer objetivo a ser debilitado; el pilar fundamental de la democracia y la participación debe ser reducido. Y han sido los periodistas, reporteros gráficos y medios de comunicación –a las víctimas obvias– los principales afectados físicamente, moralmente, económicamente por esta amenaza. Se han ido secando las fuentes de información, las diversas perspectivas del acontecer diario. Se ha obligado a una búsqueda de información llena de caminos verdes, incapaces de ser confirmadas o de ser oficiales.
Hubo que esperar el cierre de transmisión de medios de comunicación para que la alarma despertara y se comenzara a discutir el ámbito de la libertad de expresión. ¿Es sólo para periodistas? ¿Sólo para medios de comunicación? ¿Me afecta? El hambre de esa información que siempre estuvo ahí para todos, demanda su presencia… Escasea.
Esfuerzos por sembrar nuevas formas de información, de entender que la libertad de expresión va más allá de los medios y de los periodistas se están realizando. Las propuestas de leyes y ordenanzas de acceso a la información pública son la herramienta para llevar a cabo la contraloría social y darle forma y función a la participación. Las manifestaciones públicas, un derecho social peleado históricamente por estudiantes y trabajadores, se ven reprimidas constantemente sin comprender sus demandas, su significado, sin entender qué es lo que impulsa a la gente a querer parar a toda la calle, la ciudad, el país por un esfuerzo desesperado de ser escuchado por alguien.
Para la vigencia de un derecho, nada más valioso que su conocimiento y su uso. Ciertamente en la actualidad, Venezuela demanda un monitoreo y conocimiento constante de nuestras leyes pero la vida de las mismas, depende de cómo la sociedad se apropie de estas leyes.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.